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LA
PRESENCIA DE MUJERES EN ESTUDIOS TRADICIONALMENTE MASCULINOS
La
única titulación técnica de ciclo largo en
la que la presencia de mujeres se iguala a la de los hombres es
Ingeniería Química ( 49,44%), seguida de
Arquitectura (42,54 %) e Ingeniería Agrónoma (39,78
%). En otras ingenierías como la Automática de Electricidad
Industrial o Radioelectrónica Naval el porcentaje de mujeres
no alcanza el 10 %. Llama también la atención la baja
presencia de mujeres en carreras como Ingeniería Electrónica
(15,23 %) e Ingeniería Informática (18,76 %).
Es
muy similar el panorama de la presencia de mujeres en las
titulaciones técnicas de ciclo corto. Lo únicos
estudios en los que las mujeres alcanzan una presencia del 40 %
son los de Ingeniería Técnica Agrícola. Seguidos
de los estudios de Arquitectura, Diseño Industrial, Ingeniería
Técnica Forestal, que sitúan entre el 30% y el 40
%. Y la tasa más baja de mujeres se encuentra en titulaciones
como Informática de Sistemas y Telecomunicaciones.
Las
investigaciones realizadas sobre la materia, ponen de manifiesto
que educación y empleo ejercen una influencia mutua.
El mercado de trabajo va a determinar la elección de carrera
y la elección de carrera va a estar condicionada por las
discriminaciones que sufren las mujeres
en el acceso al empleo. Las desigualdades en el
acceso al empleo se mantienen a pesar que desde hace dos décadas
se ha equiparado el nivel formativo de hombres y mujeres.
Si
bien chicos y chicas reconocen valorar altamente las carreras
técnicas y valoran peor las carreras de humanidades,
sin embargo a la hora de elegir cursar una carrera universitaria,
en los hombres si influye la valoración social y en las mujeres
pesan más otro tipo de condicionantes, como las expectativas
laborales. Lo que no parece influir en la elección son los
resultados académicos previos al ingreso en la universidad.
Las mujeres obtienen resultados más altos en pruebas
como selectividad. Y tanto las elecciones en el bachillerato
como los resultados académicos en este tramo de estudios
no presentan grandes diferencias entre mujeres y hombres.
LA
MUJER EN EL CSIC
Según
datos recientes del Consejo Superior de Investigaciones Científicas
(CSIC), si se compara el porcentaje de mujeres en los tribunales
de los años 2003 y 2004 con el de mujeres en las respectivas
escalas y áreas en el año 2003 se puede ver
una mejora en la participación de mujeres en los tribunales
de promoción a Profesor de Investigación
pero sigue siendo muy deficiente en los de Investigador Científico
y de acceso a Científico Titular.
Resulta especialmente llamativa la escasa participación
de mujeres en los tribunales de Científico Titular considerando
que en esa escala casi el 40% son mujeres. También son muy
notables y significativas las diferencias entre áreas.
Existen dos Institutos singulares con porcentajes muy por
encima del valor medio, el Instituto de Óptica y
el Instituto de Microelectrónica de Madrid. El aumento de
porcentaje femenino en ambos Institutos coincide con una drástica
reducción del personal en plantilla a lo largo del periodo
1994-2000.

Distribución
del personal científico del CSIC por áreas de investigación
y edad
En
el Instituto de Óptica, como puede verse en sus anuarios,
ha habido siempre una gran participación femenina (por ejemplo,
en el año 1975 la tercera parte de los Profesores de Investigación
eran mujeres. Dicho instituto fue reestructurado, disminuyendo notablemente
su plantilla. En el año 1994 y se nombró a una mujer
como directora del centro para proceder a convertirlo en un instituto
más competitivo.
En
cuanto al Instituto de Microelectrónica de Madrid, está
formado por dos departamentos: el de Fabricación y Caracterización
de Nanoestructuras, con dos mujeres en él de un total de
8 científicos en la plantilla, y el de Fabricación
de Dispositivos, Sensores y Biosensores con 4 mujeres de un total
de 9.
En
el otro extremo de la balanza se encuentran el Instituto
de Matemáticas y Física Fundamental (IMAFF) y el Instituto
de Acústica (IA). El IMAFF tiene tres departamentos: Física
Atómica y Molecular Teórica (dos mujeres); Partículas,
Campos y Cosmología (dos mujeres) y Matemáticas. El
IA tiene dos departamentos: Acústica Ambiental; y Señales,
Sistemas y Tecnologías Ultrasónicas. Las dos Investigadoras
pertenecen al Departamento de Acústica Ambiental.
El
resto de los Institutos son bastante homogéneos,
con proporciones de mujeres entre un 19 % y un 23 %.
En
los tribunales para plazas de Científicos Titulares
(antes Colaboradores Científicos), la participación
media de mujeres en estos años ha sido de un 16 %. En el
caso del área de Física y Tecnologías Físicas
no se cumple ni siquiera la proporción de Científicas
Titulares en el área (26 %) y tampoco se ve ningún
incremento paulatino en función de los años.

Contraste
entre el nº de mujeres investigadoras con el nº de mujeres
en los tribunales de selección de Científicos Titulares
Es,
por tanto, claro el camino que debería seguir el CSIC en
los próximos años: no sólo aumentar
la proporción de mujeres en los tribunales
en número, sino tener una política más activa
que rompa con el estereotipo masculino de la Física.
En
los tribunales para plazas de Investigador Científico
la media es del 9 por ciento, y aquí el problema
es la estadística de números pequeños. Existen
años como 1997, 1999 y 2000 en que los tribunales estuvieron
compuestos sólo por hombres.
Estos
datos han sido extraidos de la web de la Comisión
de Mujeres del CSIC

Estudio
del personal directivo del CSIC
"PORQUE
ELLAS LO VALEN"
La
ciencia ha sido tradicionalmente un terreno casi vedado para la
mujer. En la actualidad, cada vez
más investigadoras alcanzan altas cotas de excelencia científica.
El programa
L’Oreal-Unesco galardona cada año a cinco
estudiosas de los cinco continentes.
“Sólo hay algo peor que llegar a casa después
de un día de trabajo en el laboratorio y tener el fregadero
con todos los platos por lavar". Esta frase es de
Chien Shiung Wu (1912-1997) que fue la primera mujer presidenta
de la American Physics Society y una de las investigadoras
más célebres del siglo XX. Como ella, científicas
de todo el mundo se abren camino en un mundo tradicionalmente masculino.
El programa internacional L’Oreal-Unesco
premia desde 1998 la excelencia científica femenina:
cinco investigadoras –una por continente– son galardonadas
por su contribución a la ciencia y otras quince reciben una
beca como incentivo para su carrera profesional.
La
investigadora española Margarita Salas recibió el
galardón en el año 2000 y en la edición
2005 ha formado parte del jurado. Pionera en el estudio
de la genética y de la biología molecular,
Salas explica que se encontró con dificultades por el hecho
de ser mujer, “pero tuve suerte porque me casé
con un científico que me apoyaba y tuve un maestro, Severo
Ochoa, que me trató como científica y como persona,
independientemente de que fuera mujer”.
Aunque
la situación ha cambiado, los datos describen un escenario
de discriminación para las mujeres. Según el informe
Mujeres investigadoras 2005 elaborado por el CSIC, sólo
un 32 % de los investigadores españoles son mujeres,
aunque se trata de una participación femenina muy similar
a la media de las instituciones públicas de enseñanza
superior e investigación de la Europa de los 25. Desafortunadamente,
sólo estamos hablando de 761 investigadoras frente
a 1.611 hombres.
La
paridad en los tribunales y comisiones, la transparencia
en los procesos de selección y promoción y el
aumento de estímulos a las jóvenes investigadoras
son la receta para que se consiga que las mejores científicas
trabajen al mismo nivel que los mejores científicos.
El
debate sobre la escasez de mujeres en la ciencia surgió
con más fuerza en Europa cuando, en 1997,
un estudio financiado por el Consejo de Investigación Médico
de Suecia descubrió tendencias sexistas en la concesión
de premios. Según el informe, las mujeres habían tenido
que ser 2,2 veces más productivas que sus colegas masculinos
para recibir recursos económicos.
En
la carrera científica e investigadora entran menos mujeres
que hombres y se pierden más en los distintos escalones del
progreso profesional. Para finalizar, un dato relevante: mientras
un 90 por ciento del total de catedráticos son hombres, el
10 por ciento son mujeres. Muchas de ellas no se
lanzan debido a la falta de apoyo de instituciones y departamentos.
Apenas
existen datos sobre la participación de las mujeres en la
investigación que se desarrolla en la industria y en el sector
privado. Según el informe Women in Industrial Research,
promovido por la Unión Europea, las mujeres sólo constituyen
el 15 % de los investigadores. En España, esa cifra curiosamente
se eleva al 19,3 %.
SOBRE
UNIVERSIDAD Y MUJER
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