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Fotografía de difracción de rayos X hecha por R.Franklin y que reveló, de manera inconfundible, la estructura helicoidal de la molécula del ADN

 

 

Ada Byron Lovelace

 

 

 

 

 

 

Theano

 

 

 

M.A.Pierrete y Lavoisier

 
Mujeres Olvidadas
   
 

RECUERDO Y HOMENAJE

Hasta hace pocos años no fue posible la integración absoluta de la mujer en el mundo de la educación (y todavía en algunos países sigue siendo una meta a conseguir) pero aun así contamos con la presencia de grandes mujeres que han sobresalido en uno u otro ámbito científico. Corriendo muchas veces el peligro de que su trabajo fuera atribuido a sus colegas masculinos (ha habido muchos problemas a la hora de identificar un trabajo con la pérdida del apellido por parte de las mujeres cuanto estas se casaban o por la utilización de un pseudónimo masculino que garantizase que su trabajo fuese tomado en serio por la comunidad científica de la época).

Ha habido siempre un espacio vacío en todo el amplísimo margen que la palabra ciencia abarca, a la hora de reconocer el trabajo de las mujeres. Por eso, traer a la memoria algunos nombres, implica dejar de lado necesariamente a otros. A pesar de ello, intentaremos esbozar algunos fragmentos sobre esta temática y expresar la labor de algunas mujeres que, a pesar de su trascendencia, a veces están ausentes tanto de las páginas de diccionarios como enciclopedias , periódicos.., pero sobre todo de nuestra memoria y en definitiva de la historia.

En contra de múltiples barreras las mujeres en todas partes del mundo han participado en labor de desentrañar los secretos de la Naturaleza desde el amanecer de la civilización hasta nuestros días. Para ello muchas de estas mujeres tuvieron que luchar contra la incomprensión de la sociedad de su tiempo, o contra del fascismo o el racismo, o simplemente contra una absurda discriminación basada en el sexo, la clase social o la identidad étnica. Algunas consiguieron cima tales como el Premio Nobel Valorar mientras que otras han estado a punto ser borradas de nuestra memoria. A esta últimas, las mujeres olvidadas por la historia de la ciencia oficial deseamos rendirle nuestro homenaje.

 

LAS CIENTÍFICAS OLVIDADAS

Rosalind Franklin

Uno de los casos más paradigmáticos e injustos fue el una gran figura femenina olvidada y recuperada para la historia de la ciencia. Se trata de Rosalind Franklin (nacida en Inglaterra el 25 de julio de 1920, muerta en Londres el 16 de abril de 1958).

Sus fotografías por difracción de rayos X fueron claves para que Watson y Crick pudieran proponer el modelo de doble hélice del ADN que les proporcionaría el Premio Nobel en 1962 junto a Maurice Wilkins.

Sin embargo, silenciada por la historia de la ciencia y una temprana muerte, y ridiculizada en la narración autobiográfica que Watson (1968) hace del episodio, su contribución no tuvo ningún reconocimiento (ninguno de los galardonados la recordó en la entrega de los premios, su nombre ni siquiera aparecía en las reconstrucciones, en enciclopedias, libros de texto y museos de ciencia…), hasta la publicación de la biografía que escribe Anne Sayre (1975), en la que se cuenta una historia muy distinta, la de la difícil situación de una científica, mujer y judía, en una institución (el King’s College, de Londres) tradicionalmente masculina y claramente anglicana.

Sin embargo, la historia de la ciencia hecha por mujeres ha descubierto, por ejemplo, el genio de Madame de Châtelet, cuya traducción de los Principia Mathematica de Isaac Newton permitió que el continente europeo accediera al newtonianismo. O también a Aglaonike, y a Hipatia en la antigüedad, a Roswita e Hildegard de Bingen en la Edad Media.

A las italianas Maria Ardinghelli, Tarquinia Molza, Cristina Rocatti, Elena Cornaro Piscopia, Maria Gaetana Agnesi, y Laura Bassi. A las anglosajonas Aphra Behn, Augusta Ada Byron Lovelace, Mary Orr Evershed, Williamina Paton Stevens Fleming, Margaret Lindsay Murray Huggins, Christine Ladd-Franklin, Henrietta Swan Leavitt, Annie Russell Maunder, Charlotte Angas Scott, Mary Somerville, Anna Johnson Pell Wheeler, Caroline Herschel y Maria Mitchell. A las germanas Maria Cunitz, Elisabetha Koopman Hevelius, María y Christine Kirch; a las francesas Jeanne Dumée, Sophie Germain, Nicole Lepaute; a las iberoamericanas Cecilia Ramón Agenjo, Angeles Alvariño de Leira, María Luisa García Amaral, Mariam Balcelss, Laura Carvajales y Camino. O a otras científicas más recientes como Maria Goeppter Mayer, Sonya Vasilyevna Kovalevsky, Lise Meitner y Emmy Noether, por citar sólo algunas.

Esta pequeña muestra refleja la distorsión histórica presente en el hecho de que la mujer raramente aparezca como protagonista en la historia, no sólo de la ciencia, sino de todas las facetas de la humanidad. No hay que olvidar los sesgos habituales que padecen los historiadores: sus explicaciones o interpretaciones han de pasar por el tamiz de lo que el paso del tiempo ha permitido que les llegara, con la subjetividad que eso conlleva.

 

TRABAJO EN SILENCIO

A continuación, proponemos como desagravio una lista de mujeres de las cuales hay documentación sobre las actividades científicas en las que hicieron contribuciones notables en su época, y de las que casi nadie ha escrito:

Tapputi-Belatekallim: (1200 a.C.): Desarrolló técnicas químicas para la producción de perfumes y cosméticos en la antigua Babilonia. Nos encontraríamos ante la primera reseña histórica que relaciona a una mujer con las prácticas propias de los herreros y alquimistas varones. Pero no es la única. La historia registra numerosos casos similares.

Theano (600 a.C.): Matemática y médico griega, asumió el liderazgo de la escuela pitagórica cuando murió su esposo (Pitágoras).

María la Judía (s. I): Diseñadora de utillaje y procedimientos empleados en química (como el baño María).

Hipatia de Alejandría (370-415): Matemática y astrónoma griega, fue la componente más famosa de la Universidad de Alejandría cuando ésta era el centro intelectual del mundo occidental.

Marie Meurdrac (s. XVII): Publicó en 1666 "La Chymie charitable et facile en faveur des dames", el primer libro de química escrito por una mujer.

Marie Anne Pierrette Paulze (1758-1836): Prosiguió los trabajos de Lavoisier (que era su esposo) y se encargó de la publicación de los libros de éste después de su ejecución.

Jane Marcet (1769-1858): En 1806 publicó Conversations on Chemistry, redactado pensando en las mujeres y que fue ampliamente usado como libro de texto durante 30 años en los Estados Unidos de América y en Gran Bretaña.

Emily Noether (1882-1935): Hizo notables contribuciones matemáticas (teoría de grupos, álgebra abstracta...). Estableció la conexión entre las simetrías y las leyes de conservación en física.

 
 
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